
Siempre quise llegar a ser medianamente reconocida...
Por supuesto descartando los delirios de mi preadolescencia, que incluían, escenas que imaginaba cuando, por ejemplo, baldeaba la escalera de mi casa y todo era imaginar que el Universo, (no exagero, todo el Universo) me veía bajar por unas escalinatas blancas, y que por algun motivo extrañamente sobrenatural, la gente sabía sin que yo hiciese nada, que yo poseía todas las virtudes de la artista que quería ser...
ERA PERFECTA...Sabía cantar en notas melodiosas perfectamente establecidas, bailaba o danzaba como los Dioses, y encima, era la actriz maravillosa, preferida por todos los directores del mundo...(era como demasiado)
Pero me falta agregarle un datelle importante, físicamente era preciosa, perfecta en ese sueño despierto...y todos me amaban y querían casarse conmigo...
Yo en el sueño tenía catorce años,(una chica muy adulta) y dos hijos...uno de dieciseis años, vaya a saber uno como lo había procreado como se gestó y nació...y la otra, la nena, de siete... ambos de padres distintos de los cuales yo me habia separado por que no me gustaban los compromisos, pero con quienes mantenía una relación muy simpática y sana...
En la realidad yo tenia once años y estaba bajando las escaleras de mi casa, y bajaba lentamente, posando la mirada sobre el Universo que se ponia de pié para aclamarme, y el mismísimo papa estaba allí, aplaudiendo conmovido, y a mí se me caían las lágrimas mientras sonaba de fondo un tema de Celine Dion.
Una vez que supe que queria ser actriz establecida, allá por mis quince, me dije, yo no quiero ser famosa, quiero vivir haciendo esto, nada mas...
Y por mi vida se cruzó José María Muscari. El intermediario: mi ex profesor de teatro. El turco. O Diego. Recuerdo muy bien que sus palabras fueron _Andrea andá a este Casting, es para una obra muy buena, la mejor que vi en mucho tiempo, este tipo es muy groso, y si vas quedas, seguro...ojo, hay que estar en bolas, pero es muy buena_ yo dudé...miraba el monitor con temor y desconfianza, El turco me animaba desde el otro lado del mundo a que vaya a un casting de una obra que yo ya había visto, y con la cual me habia llevado una impresión muy buena, recuerdo que lo mas flashero fué que fui sola a ver Catch, y cuando estaba ahí sentada por un minuto me dije, guauu, yo quiero actuar en esta obra...
Bueno, ahora tenía la oportunidad, se suponia que no debía perderla, las ultimas palabras del turco me resultaron crueles pero me quedaron resonando en la cabeza_ anda,...o vas a terminar laburando de cajera en Coto_....Me pasé la noche en vela, dandole vueltas a la cama, y me preguntaba que haría al día siguiente...Iría o no...
Decidí que si no tomaba la decisión en ese momento no iba a poder dormir en toda la noche entonces me dije, bueno, voy, y me dormí.
Al otro día fué el casting, un Sábado, muy placentero y cómodo. Me sentía a gusto realmente...y me fuí del teatro Empire con una bella sensación. Me dije, si no funciona es por que no debería ser...mientras caminaba por Callao.
El lunes a la mañana José María habló con mi mamá por teléfono y le dió la buena nueva: le dijo, la felicito, su hija es muy talentosa, digale que quedó en el Casting para Catch y que la espero el Lunes que viene a tal hora. Y en la semana recibí el texto y los respectivos e mails...
Catch llegó para abrirme nuevas puertas, para conocer gente y tener acceso a otras posibilidades, tengo que admitir que ser dirigida por Muscari fué la experiencía más placentera a nivel teatral que tuve en mi vida luego de aquel taller de teatro en el Centro cultural La calle , a mis quince años...
Y la verdad, siempre estoy esperando una nueva propuesta suya para trabajar, y el lo sabe.
El otro día un rostro sonriente me sorprendió diciéndome_ ¡Vos actuaste en Catch!
Y a los pocos días vi mi nombre en el libro de las Obras de Jose María...son pequeñas cosas que sorprenden, emocionan, y transportan a recordar...
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